Causas de la sensibilidad dental y cómo prevenirla

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Si el calor o el frío se han convertido en el peor enemigo de tus dientes, no tienes por qué renunciar a un buen helado este verano. Te explicamos cuáles son las causas de la sensibilidad dental y cómo ponerle freno.   

La hipersensibilidad dentinaria o sensibilidad dental es un dolor dental agudo y localizado que aparece cuando los dientes entran en contacto con estímulos térmicos (alimentos y bebidas fríos o calientes), táctiles (durante el cepillado o incluso en contacto con el viento) o químicos (alimentos y bebidas dulces o ácidos).

La sensibilidad dental se produce cuando la dentina -tejido más blando que el esmalte que rodea la parte interna de los dientes- pierde su protección natural debido al desgaste del esmalte o a la retracción de la encía. La dentina está formada por miles de tubos microscópicos, llamados túbulos dentinales, que conectan el medio exterior con las terminaciones nerviosas del interior del diente. Al desaparecer la protección del esmalte o al retraerse la encía, los túbulos quedan expuestos y permiten que estímulos como el frío, el calor o los ácidos entren en contacto directo con los nervios del diente.    

¿Qué hábitos favorecen su aparición?

El desgaste del esmalte, la retracción de las encías y la posterior exposición de nuestra dentina a los agentes externos están muy relacionados con nuestro estilo de vida, especialmente con nuestros hábitos alimenticios y de salud e higiene bucodental:

-El consumo de alimentos y bebidas ácidos provocan la erosión de los dientes: bebidas de cola, refrescos gaseosos o carbonatados, zumos de frutas envasados, vinos, cervezas, etc.

-Una mala técnica de cepillado o el uso de una pasta demasiado abrasiva pueden provocar retracción de la encía o erosión del esmalte, respectivamente.

-Una baja frecuencia en la limpieza bucal prolonga el efecto de los agentes agresivos sobre los dientes.

-La caries destruye el esmalte, lo que expone la dentina.

-Las enfermedades periodontales provocan la retracción de la encía y dañan la protección de los dientes.

-El bruxismo -rechinamiento involuntario de los dientes durante el sueño- provoca desgaste del esmalte dental.

-Tras un blanqueamiento dental, una limpieza o tratamientos periodontales puede aparecer sensibilidad, pero es algo transitorio que en ningún caso dura más de una o dos semanas. 

¿Cómo curar la sensibilidad dental? 

Para aliviar la sensibilidad dental es necesario cambiar nuestros hábitos alimenticios y seguir una correcta higiene dental. El uso diario de productos específicos alivia la sensibilidad y ayuda a recuperar la normalidad en dientes y encías.

-Evitar el consumo de comidas y bebidas ácidas que puedan desgastar el esmalte de tus dientes: zumos de cítricos, aliños con vinagres, refrescos… 

-Hasta que la sensibilidad haya remitido, evita las bebidas o alimentos muy calientes o muy fríos.

-Utilizar un cepillo y seda o cinta dental suaves como el cepillo dental VITIS sensible y la seda dental VITIS suave que te proporcionarán una limpieza suave sin renunciar a una eliminación eficaz de la placa bacteriana. 

-Utilizar pastas dentales y colutorios poco abrasivos y específicos para dientes sensibles. Diseñados para reparar la superficie del diente, sellar los túbulos dentinales y con un alto contenido en flúor, las pastas y colutorios específicos refuerzan el esmalte, evitan la aparición del dolor y, si contienen nanopartículas de hidroxiapatita en una concentración y tamaño adecuados, como la  gama de colutorio VITIS anticaries y pasta dental VITIS anticaries ayudan a prevenir la erosión dental.    

La sensibilidad dental es un problema provocado por el deterioro del esmalte y/o de las encías, es decir, de la protección natural de nuestros dientes. Este deterioro puede evitarse manteniendo una dieta baja en ácidos y siguiendo una higiene dental completa y adecuada con productos de baja abrasividad específicos para dientes sensibles.