Vuelve al cole con una sonrisa

Llega el fin del verano y con él también se van las vacaciones. Las toallas de playa o las de piscina, los bañadores, las chanclas… todo vuelve al armario y no volverá a salir de él salvo en contadas ocasiones. Al mismo tiempo, empiezan a aparecer los uniformes, las mochilas, los libros y demás material escolar, siempre acompañados de las prisas de la mañana por acabar el desayuno y llegar a tiempo al colegio, los bocadillos para el recreo…

Pero ante todas estas situaciones que se repiten año tras año, a veces nos olvidamos de otras cosas que son tanto o más importantes, como que los niños mantengan una buena higiene bucodental en todo momento.

Para conseguir que lo que para ellos es una rutina pesada se convierta en un momento indispensable,es esencial educar a nuestros hijos desde bien pequeños sobre la importancia de seguir unos hábitos de salud bucal adecuados, lo que les ayudará a mantener unos dientes sanos y fuertes.

Debemos asegurarnos de que cuentan con el cepillo que mejor se adapta a las características de su boca y cambiarlo cuando sus propiedades se hayan alterado (falta de rigidez y desgaste de sus filamentos).También es importante que les guste la pasta dentífrica que están usando y que ésta contenga una cantidad de fluoruro adecuada para su edad. Asimismo, debemos comprobar que se cepillan los dientes por lo menos 2 veces al día durante 3 minutos.

Además, la alimentación también les puede ayudar a mantener unos dientes sanos: los zumos de frutas y las bebidas con gas son muy ácidos y erosionan el esmalte dental, pero otros alimentos como el pan, las verduras o el queso ayudan a neutralizar estos ácidos.

Si seguimos todas estas recomendaciones tenemos mucho terreno ganado para que nuestros hijos se conciencien de la importancia de mantener unos correctos hábitos de higiene bucodental y pongan en práctica en el colegio todo lo aprendido en casa.

Aún así, no debemos olvidarnos de que debemos llevar a los pequeños a realizar visitas periódicas al dentista, porque tratar cualquier problema, por pequeño que sea.