CADA EDAD, UN CUIDADO ESPECÍFICO

Durante la infancia, la evolución de la boca sufre grandes cambios: erupción de los dientes de leche, caída de los dientes de leche, erupción de los dientes permanentes, etc. Cada momento necesita un cuidado específico, por ello, para el mejor cuidado bucal de los niños es importante adaptar los cuidados e higiene bucal de cada edad.

NECESIDADES Y CONSEJOS 0-2 AÑOS

Entre los 0 años y los 2 años tiene lugar la primera erupción dental, que dará lugar a
la dentición temporal o dientes de leche.

1. Incisivos centrales: Erupción 8-12 meses. Pérdida 6-7 años.

2. Incisivos laterales: Erupción 9-13 meses. Pérdida 7-8 años.

3. Caninos: Erupción 16-22 meses. Pérdida 10-12 años.

4. Primer molar: Erupción 13-19 meses. Pérdida 9-11 años.

5. Segundo molar: Erupción 25-33 meses. Pérdida 10-12 años.

6. Segundo molar: Erupción 23-31 meses. Pérdida 10-12 años.

7. Primer molar: Erupción 14-18 meses. Pérdida 9-11 años.

8. Caninos: Erupción 17-23 meses. Pérdida 10-12 años.

9. Incisivos laterales: Erupción 10-16 meses. Pérdida 7-8 años.

10. Incisivos centrales: Erupción 6-10 meses. Pérdida 6-7 años.

El proceso de la erupción dental puede producir sintomatología pocos días antes, conocida como gingiVITIS marginal inespecífica, que cursa con la encía algo hinchada y enrojecida y la aparición de una línea blanquecina donde se va a producir la perforación.

La erupción dental puede ser un proceso doloroso que el bebé o niño suele manifestar con:
Mayor producción de saliva
Enrojecimiento e inflamación de las encías
Mayor inquietud e irritabilidad
Dificultad para dormir
Tendencia a introducirse los dedos, puños u objetos duros en la boca, aunque no siempre le calmará

Es importante estar atento a estos signos ya que para que los niños desarrollen unos dientes sanos, es esencial iniciar y mantener una correcta higiene bucal desde una edad muy temprana, incluso antes de que los primeros dientes sean visibles. Para ello se pueden utilizar productos específicos para ayudar al cuidado de encías y dientes durante la dentición, pero también es importante tener en cuenta los siguientes consejos:

img-necesidadesyconsejos-baby-2
  • No dejar al bebé acostado con el biberón cuando éste contenga líquidos que no sean agua, debido a que el acúmulo de azúcares durante largo tiempo favorece la aparición de caries sobre la dentición decidua.
  • Evitar la contaminación por saliva de padres a hijos con gestos tan sencillos como limpiar el chupete con nuestra boca o soplar directamente sobre su comida para enfriarla ya que pueden transmitirles bacterias cariogénicas.
img-necesidadesyconsejos-baby-4
  • Evitar mojar el chupete en sustancias dulces (p.ej. azúcar).
  • Evitar el consumo y el uso de productos que contengan azúcares.

MEDIDAS HIGIÉNO-DIETÉTICAS

Cuando aún no hay dientes

  • Utilizar una gasa humedecida o un dedal para retirar los residuos de las encías y la lengua.
  • Realizar un suave masaje con un producto que respete las delicadas encías del bebé y ayude a reducir las molestias producidas por la erupción dental.
  • También se puede utilizar un gel bálsamo para encías formulado especialmente para aliviar las molestias asociadas durante el proceso de la erupción dental que proteja y cuide las encías y proporcione una sensación refrescante. Además, la acción mecánica empleada para la aplicación del bálsamo ayuda a realizar la higiene bucal y el cuidado de los primeros dientes ayudando a prevenir la formación temprana de la caries durante la infancia.

Aparición de los primeros dientes

Para prevenir la aparición de caries y los problemas derivados de la misma, se deben cepillar los dientes desde el momento en que erupcionan.

  • A esta edad el niño aún no tiene suficiente destreza manual, por lo que el cepillado debe ser realizado por un adulto. Es importante, pues, que en esta etapa los elementos de higiene bucal estén adaptados a la mano del adulto y a las características de la boca del bebé.
  • Se recomienda el uso de cepillos dentales con filamentos ultrasuaves, cortos, y cabezales anchos y redondeados adaptados a la boca del bebé y/o niño. A esta edad se dispone de poco tiempo para el cepillado del bebé y éste debe ser lo más efectivo posible.
  • El cepillado puede realizarse con agua o utilizarse el gel bálsamo para encías hasta los dos años.
  • A partir de los dos años puede empezar a utilizarse un gel dentífrico con flúor para reforzar el esmalte y proteger los dientes frente a la caries.
  • Pueden usarse mordedores para calmar al bebé mientras erupcionan los dientes. Se prefiere los que se pueden enfriar, con textura más bien blanda y con dos extremos activos. Evitar utilizarlos si están congelados, porque pueden quemar las encías.
  • Se recomienda visitar al odontopediatra con la aparición del primer diente. La visita al odontólogo u odontopediatra debería realizarse al menos a partir del año de edad para poder monitorizar la salud bucodental lo antes posible. El objetivo es prevenir las caries antes de su aparición y no tanto su tratamiento. A partir de la erupción del primer diente se recomienda disminuir la lactancia nocturna y realizar la higiene tras la lactancia. Además, se aconseja espaciar las tomas para que los dientes puedan tener tiempo de remineralizarse tras la desmineralización que se produce con cada comida.

LA CARIES EN ESTA EDAD

A esta edad puede aparecer la llamada Caries Temprana de la Infancia (CTI), antes conocida como caries del biberón o caries rampante. La CTI se define como todas las caries que afectan a la dentición primaria de los niños (no sólo aquellos relacionados con el uso del biberón), hasta los 71 meses de edad, siendo su mayor incidencia entre los 13 y los 24 meses. Es el patrón más agresivo y destructivo con la dentición decidua.

La primera etapa de la caries es la aparición de la caries incipiente, en forma de mancha blanca. Se recomienda levantar el labio superior del bebé al menos una vez al mes para poder detectar posibles manchas blancas. En caso de detección, se recomienda acudir inmediatamente al odontopediatra para detener su avance.

NECESIDADES Y CONSEJOS 2-6 AÑOS

En cualquier niño es fundamental proteger y favorecer el crecimiento de unos dientes de leche sanos y bien cuidados, ya que de ello depende que pueda masticar o hablar correctamente en la edad infantil. Además, los dientes de leche también son los responsables de mantener el espacio suficiente para la salida de los dientes definitivos. Si se pierde un diente de leche de forma temprana, los adyacentes pueden moverse hacia el espacio edéntulo (sin diente), lo que puede provocar falta de espacio para la salida de los dientes definitivos. Esta situación puede causar malposición de los dientes definitivos (erupción de los dientes permanentes apiñados o torcidos).

Además, los dientes de leche tienen menor grosor de esmalte y dentina, por lo que en caso de caries, ésta progresará más rápido y afecta al tejido nervioso (pulpar) más deprisa que en los adultos.

Una correcta higiene bucodental en esta etapa es esencial para evitar la acumulación de placa bacteriana (biofilm), principal responsable de la formación de caries y enfermedades periodontales. A esta edad la caries temprana es la enfermedad infecciosa bucal más frecuente. Para prevenir la aparición de caries es importante evitar una elevada exposición a alimentos con alta cantidad de azúcar y mantener una correcta higiene bucal con productos adaptados a la edad del niño.

MEDIDAS HIGIÉNO-DIETÉTICAS

Realizar el cepillado dental dos veces al día, preferentemente después de la comida y antes de irse a dormir, con productos que se adapten a las necesidades del niño en esta etapa:

Cepillo de dientes

  • Que respete encías y dientes del niño (teniendo en cuenta que no tienen una correcta técnica de cepillado y ejercen presión)
  • Que se adapte a la anatomía de la boca y la mano del niño para asegurar un cepillado cómodo

Acompañar el cepillado de un gel dentífrico utilizando la cantidad del tamaño de un guisante. A partir de los 2 años se recomienda la utilización de flúor para ayudar a remineralizar el esmalte y prevenir la caries dental:

Gel dentífrico

  • Aporte de flúor recomendado: 1.000 ppm de ion flúor* formulado especialmente para mantener sanos los dientes de leche en niños mayores de 2 años. Concentraciones inferiores no tendrían efecto en cuanto a la prevención de la caries.
  • Baja abrasividad para evitar daños en el esmalte dental.
  • Importante controlar la cantidad de dentífrico utilizada para evitar riesgos.
  • Es importante que a esta edad el niño coja el hábito del cepillado aunque sea bajo supervisión del adulto. Asimismo es recomendable realizar una supervisión del cepillado por parte de los padres hasta los 6-7 años, cuando ya no exista riesgo de que el niño se trague la pasta dentífrica y se haya asimilado una adecuada técnica de cepillado.
  • Se recomienda no enjuagar tras el cepillado, solo escupir para que los principios activos estén más tiempo en contacto con los dientes. El adulto debe revisar que no se ingiera la pasta.
  • Visitar al odontólogo al menos 1 vez al año para prevenir o corregir cualquier patología o alteración bucal.
  • Evitar una elevada exposición a alimentos con alta cantidad de azúcar, especialmente aquellos de consistencia blanda y pegajosa.
  • Evitar comer entre horas: se recomienda realizar 5 comidas evitando picar entre ellas.
  • A partir de esta edad debería discontinuarse el uso del chupete ya que si se retira antes de los tres años de edad no deberían quedar secuelas en la mordida. Lo mismo ocurriría con el acto de chuparse el dedo. Siempre dependerá de la frecuencia e intensidad del hábito.

MEDIDAS HIGIÉNO-DIETÉTICAS

Lo importante a esta edad es que el niño aprenda a cepillarse aunque siempre con la supervisión y acabado del adulto. Pueden utilizarse reveladores de placa para controlar la eficacia del cepillado.
Según la edad y el desarrollo psicomotriz del niño se aconsejan las siguientes técnicas

Hasta 3 años
Padres: técnica Rolling
Hijos: técnica horizontal
De 4 a 7 años
Padres: técnica Rolling
Hijos: técnica Fones (rotatoria) o Leonard (vertical)

Técnica horizontal

La técnica de cepillado que realicen los niños a edades tempranas, hasta los tres años, puede ser una técnica horizontal o técnica de zapatero en la cual se realiza un movimiento horizontal del cepillo sobre las caras de los dientes. Los filamentos se colocan en un ángulo de 90º sobre la superficie vestibular, linguo-palatina, y masticatoria de los dientes y se realizan una serie de movimientos repetidos de vaivén sobre toda la arcada. La cavidad bucal se divide en sextantes y se deben realizar unos 20 movimientos por cada sextante. Para las superficies vestibulares las arcadas se encuentran en oclusión. Hay que tomar precauciones para que no se realice muy fuerte ya que pueden favorecerse abrasiones.

Técnica de Fones y técnica de Leonard

A partir de los tres años puede utilizarse la técnica de Fones que es igual que la anterior, técnica horizontal, pero con movimientos rotatorios, y la técnica de Leonard que consiste en realizar movimientos verticales.

NECESIDADES Y CONSEJOS 6-12 AÑOS

A partir de esta edad suele comenzar a erupcionar la dentición permanente. Desde esta edad y hasta los 12 años, los niños presentan lo que se conoce como dentición mixta: “conviven” en la boca tanto dientes deciduos como dientes permanentes. Este proceso se produce fundamentalmente en dos fases:

En una primera fase, que ocurre entre los seis y los ocho años, se produce el recambio de los cuatro incisivos inferiores y los cuatro incisivos superiores (centrales y laterales). Hay que destacar que en esta fase erupcionan los primeros molares permanentes y lo hacen detrás del último molar temporal, que aún no se ha caído. Esto puede implicar que la erupción de este diente pase desapercibida. Además hasta que no entra en oclusión con su homólogo de la otra arcada, la superficie oclusal es propensa a retener alimentos por su anatomía bien marcada. Si no hay una buena higiene durante esta fase, el riesgo de caries para este diente es muy alto. Es muy común realizar sellados de fisuras sobre estos molares para evitar la formación de caries.

1. Incisivos centrales: Erupción 7-8 años.

2. Incisivos laterales: Erupción 8-9 años.

3. Caninos: Erupción 11-12 años.

4. Primer premolar: Erupción 10-11 años.

5. Segundo premolar: Erupción 10-12 años.

6. Primer molar: Erupción 6-7 años.

7. Segundo molar: Erupción 12-13 años.

8. Tercer molar: Erupción 17-21 años.

9. Tercer molar: Erupción 17-21 años.

10. Segundo molar: Erupción 11-13 años.

11. Primer molar: Erupción 6-7 años.

12. Segundo premolar: Erupción 11-12 años.

13. Primer premolar: Erupción 10-12 años.

14. Caninos: Erupción 9-10 años.

15. Incisivos laterales: Erupción 7-8 años.

16. Incisivos centrales: Erupción 6-7 años.

En una segunda fase, entre los diez y doce años, se produce el recambio del resto de los dientes (caen los caninos y los molares temporales y salen caninos definitivos y premolares). También se produce la erupción de los segundos molares definitivos, aproximadamente a los 12 años de edad, por detrás de los primeros molares permanentes.

Los terceros molares, también llamados cordales o muelas del juicio, no siempre erupcionan y cuando lo hacen suele ser posteriormente, entre los 17 y los 21 años.

Es importante destacar que no se indica ninguna fecha de caída o pérdida de los dientes definitivos, ya que los dientes, si se cuidan bien (manteniendo una buena higiene y acudiendo periódicamente a la clínica dental), tienen que durar toda la vida.

Conforme va erupcionando la dentición permanente, es posible que se requiera tratamiento ortodóntico no solo para mejorar la estética sino también para corregir problemas como la alineación de los dientes, la fonación o la oclusión de las arcadas dentarias, que a su vez puede prevenir problemas mayores. Tan solo se usará ortodoncia fija en aquellos niños que ya tengan la dentición permanente completa.

PRINCIPALES PROBLEMAS BUCALES A ESTA EDAD

La principal patología en esta época sigue siendo la caries. 1 de cada 3 niños tiene caries a esta edad. La pérdida de dientes temporales y la erupción de los definitivos conlleva que durante algunos periodos cortos de tiempo tengamos brechas edéntulas (espacio entre dos dientes por la pérdida de uno intermedio), por lo que hay que prestar especial atención a la higiene de estas caras para evitar que se acumule la placa en esta zona que pueda dar lugar a caries. También es recomendable prestar atención a la higiene interdental, ya que puede originar la aparición de caries interdentales o de gingivitis.

Aunque los dientes definitivos puedan no haber erupcionado todavía, a partir de esta edad los dientes permanentes ya están formados. Por ello, es recomendable aumentar la concentración de flúor en las pastas dentífricas. A esta edad, el riesgo de fluorosis es mínimo. La fluorosis se produce cuando se incorpora demasiado flúor (normalmente por la ingesta de flúor sistémico por la fluoración de las aguas) al esmalte de los dientes, obteniendo como resultado el contrario al esperado: un debilitamiento del esmalte. Por tanto, como los dientes permanentes ya están formados, se recomienda usar 1-2 cm de gel dentífrico con 1450 ppm de flúor. Esta concentración es la recomendada en las guías de la Academia Europea de Odontología Pediátrica (por sus siglas en inglés EAPD).

Además, de la caries, el sangrado de encías suele ser un problema muy común que afecta a 1 de cada 3 niños, y el cálculo (sarro) en 1 de cada 5.

Es importante tener en cuenta que durante esta edad se produce la dentición definitiva, con lo que las encías pueden estar inflamadas.

Una correcta higiene bucodental en esta etapa es esencial para evitar la acumulación de placa bacteriana (biofilm), principal responsable de la formación de caries y enfermedades periodontales.

MEDIDAS HIGIÉNICO-DIETÉTICAS

Realizar el cepillado dental dos veces al día con productos que se adapten a las necesidades del niño en esta etapa

Cepillo de dientes

  • Que respete encías y dientes del niño (teniendo en cuenta que no tienen una correcta técnica de cepillado y ejercen presión)
  • Que se adapte a la anatomía de la boca y la mano del niño para asegurar un cepillado cómodo

Acompañar el cepillado de un gel dentífrico utilizando la cantidad del tamaño de un guisante.

Gel dentífrico

  • Aporte de flúor recomendado: 1.450 ppm de ion flúor*
  • Baja abrasividad para evitar daños en el esmalte dental
  • Componentes que favorezcan la regeneración de la encía, ya que se está produciendo una erupción dental.
  • Introducir el uso del colutorio: a partir de los 6 años, el niño ya domina el reflejo de la deglución y de escupir. El colutorio aportará, además de buen sabor en la boca, un extra de protección frente a la caries y ayudará a llegar a todas las zonas de la boca.
  • Puntualmente utilizar reveladores de placa que pueden ayudar a mostrar al niño como de eficaz es con el cepillado.
  • Evitar una elevada exposición a alimentos con alta cantidad de azúcar, especialmente aquellos de consistencia blanda y pegajosa.
  • Evitar comer entre horas: se recomienda realizar 5 comidas evitando picar entre ellas.
  • Visitar al odontólogo al menos 1 vez al año para prevenir o corregir cualquier patología o alteración bucal. En estas edades principalmente se pueden detectar posibles caries incipientes, caries establecidas que requieren tratamiento y la necesidad de aplicar selladores de fosas y fisuras en las zonas de alto riesgo de caries. También es importante el seguimiento que realice de la dentición del niño para determinar si es necesario la utilización de ortodoncia.

TÉCNICA DE CEPILLADO

A estas edades los niños ya tienen un correctos desarrollo psicomotriz, por este motivo, las técnicas de cepillado recomendadas son más adecuadas y enfocadas a una óptima eliminación del biofilm bucal.

De 8 a 14 años
Técnica Rolling y/o rotatoria
Mayores 15 años
Técnica Bass

Técnica de Rolling o barrido

Técnica de Rolling o barrido en que el cepillo se dispone sobre el margen de la encía a unos 45º y se hace un barrido hacia la cara oclusal.

Se puede tratar de enseñar al niño la importancia de la técnica de Bass. Es una técnica más difícil que a la que estarán acostumbrados pero a la larga ayudará a prevenir enfermedades de las encías. Para ello, se debe colocar el cepillo en el margen entre encía y diente y realizar barridos en dirección de la encía al diente (se puede explicar para que lo entienda mejor: del rojo al blanco). Hay que remarcar que no es necesario realizar una presión excesiva, para evitar recesiones en las encías, y la importancia de pasar por todos los dientes. Se debe tratar de conseguir que el cepillado dure dos minutos. Para ello, existen numerosos juegos, canciones, apps, etc. para asociar el cepillado a un momento divertido y poder lograr esta duración.