A una milla sobre el suelo

En la Antigua Roma las distancias se medían por pasos, entendidos como la longitud avanzada por un pie al caminar (el doble que lo que ahora se consideraría un paso). Una milla era la distancia recorrida con mil pasos, lo que en la actualidad se traduciría en un kilómetro y medio de distancia.

Pero ese kilómetro y medio tiene diferentes significados dependiendo del contexto en que nos encontremos: en la película La milla verde era la distancia que separaba a los reclusos de su muerte, para los corredores de medio fondo es una prueba histórica del atletismo y, para los enamorados de los deportes extremos como Dean Potter ese extra de adrenalina que buscan incansablemente.

Por eso Dean decidió hacer caso omiso de los típicos “lávate los dientes” y “si te subes ahí te caerás” que toda madre ha dicho alguna vez a sus hijos. Bueno, seguramente le haya hecho caso en el tema de la higiene bucodental, consciente de la importancia que tiene, pero no se planteó ni por un instante dejar de desafiar a las alturas.

Y tanto es así que ha llevado a cabo una nueva hazaña: caminar a través de una cuerda de unos 35 metros de largo sin ningún tipo de seguridad… ¡a 1.6 kilómetros de altura! Y todo ello rodeado de los impresionantes paisajes del Taft Point, en el cañón del Parque Nacional de Yosemite (Estados Unidos).

Antes de realizar su gran hazaña, Potter había practicado un par de veces ayudado por un mínimo equipo de seguridad: una cuerda.

Pero esta no es ni la primera ni la última vez que este estadounidense de 40 años hace una de sus locuras. Está considerado como uno de los mayores referentes en el mundo de los alpinistas y base jumpers del planeta (él se considera un escalador) y su currículum está repleto de retos de lo más estrambóticos superados con éxito.

“Estoy a punto de aprender a volar” ha declarado en una reciente entrevista concedida a un portal especializado en deportes de montaña.

Y nosotros nos preguntamos ¿cuál será su siguiente locura?