Tradición en innovación al cuadrado

Sinergia: dícese de la acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales.

Muchas son las empresas que hoy en día aúnan tradición e innovación para sacar adelante sus proyectos y hacer que su producto se convierta en la mejor oferta del mercado.

Esta suma de acciones genera un efecto que provoca que el consumidor final se enamore de la marca y adquiera sus productos sin fijarse, ni siquiera, en la competencia.

Ardua tarea en el mundo en que vivimos, inundado de canales de comunicación a través de los que nos llega una cantidad incontable de mensajes que tratan de “seducirnos”.

Pero de vez en cuando alguno de estos proyectos destaca muy por encima de los demás, se ubica en un escalón superior y es admirado por sus competidores.

Esto es lo que les sucede tanto a Sargadelos como a Tickets, dos negocios punteros en sus respectivas áreas de negocio y que, gracias a los años de experiencia de los profesionales que hay tras ellos y al afán innovador que llevan dentro, han conseguido situarse en una posición privilegiada.

La primera es una histórica fábrica gallega de porcelana, el segundo es un restaurante barcelonés regentado por los hermanos Adriá -Ferrán y Albert- y los Iglesias -Juan Carlos, Borja y Pedro- que se autodefine como La vida tapa: un concepto global que une la gastronomía a una forma de entender la vida. Una forma divertida de comer que convierte a quien participa en intérprete de una obra de teatro, de una revista de coristas, de un vodevil circense, en protagonista de un entremés cantado. En La vida tapa no hay lugar para el aburrimiento”.

¿Qué pasaría si sumáramos estas dos fuerzas? Pues el resultado sería una sinergia entre innovación, calidad y excelencia al servicio de los paladares más exquisitos.

Por eso los responsables de Tickets ofrecieron a Sargadelos formar parte de este novedoso proyecto, y por eso desde Sargadelos realizaron una serie de piezas originales creadas por su equipo de diseño que aportan un carácter propio al restaurante.

Buena comida, buena bebida, buen servicio y buena vajilla. ¿Qué más se puede pedir en un restaurante?