salud bucal 

Técnica de uso de las sedas y cintas

técnica de uso de sedas dentales

La limpieza del área dental interproximal es imprescindible para conseguir y mantener una higiene bucal adecuada, puesto que el espacio entre los dientes representa el 40% de la superficie dental y, al ser de difícil acceso, facilita la aparición y la acumulación del biofilm dental (1), película gelatinosa que se adhiere a la superficie de los dientes, constituida fundamentalmente por bacterias (2) y cuya acumulación es la principal causa de la enfermedad periodontal (gingivitis y periodontitis) (3).

Por tanto, si no se utiliza seda, cinta dental, cepillos interproximales o irrigadores bucales para acceder al área interproximal (empleando unas u otros según el espacio que haya entre los dientes) al menos una vez al día (4), la higiene bucal es incompleta. La utilización de seda o cinta dental se aconseja en personas que tengan espacios cerrados entre los dientes. La principal diferencia entre ambas es que el manejo de la seda dental es algo más fácil que el de la cinta dental, y la superficie de arrastre de la cinta es mayor que en el caso de la seda dental.

uso seda dentalPara utilizar correcta y eficazmente la seda o cinta dental, evitando traumatismos en los tejidos blandos, hay que coger aproximadamente 50 cm de seda o cinta dental, enrollar uno de sus extremos en el dedo corazón de una mano y el resto en el mismo dedo de la mano opuesta, dejando de 7 a 10 cm entre ambos dedos.

como usar seda dentalSujetar la seda o cinta firmemente entre el pulgar y el dedo índice de cada mano e introducirla suavemente entre los dientes, curvarlo en forma de “C” contra uno de los dientes, llevarla suavemente al espacio entre la encía y el diente (manteniéndola apretada contra el diente) y moverla lentamente de arriba hacia abajo.

usar seda dentalLuego hay que invertir la “C” para actuar sobre el otro diente.Es necesario repetir estas acciones en todos los espacios interproximales (sin olvidar la parte de atrás de los dientes posteriores), enrollando progresivamente la seda o cinta cuando se ensucien en el dedo inicial y liberando seda o cinta limpias del otro dedo (5,6).

En personas que tengan dificultad con el uso de la seda o cinta dental, portadores de ortodoncia, implantes o prótesis puede ser de gran utilidad el uso de un enhebrador dental. El enhebrador dental VITIS, dotado de un filamento de Nylon de alta calidad, ayuda a introducir la seda o cinta dental en los espacios interproximales gracias a su punta semi rígida, que facilita su entrada.

Existen, también, dispositivos como el aplicador de seda dental VITIS, diseñado para facilitar el uso de sedas y cintas dentales, que puede ayudar en el proceso. Para utilizarlo, se introduce la seda/cinta entre los dientes con un suave movimiento de sierra. Al llegar al borde de las encías, se curva contra uno de los dientes y se desliza suavemente en el espacio entre la encía y el diente hasta que se note resistencia; entonces se frota la seda/cinta contra el diente para eliminar los restos de alimentos y el biofilm bucal. Hay que repetir esto con todos los dientes.

aplicador seda dental

Algunos odontólogos prefieren el empleo de la seda o cinta dental antes del cepillado, porque consideran que el flúor del dentífrico solamente puede fortalecer los dientes al entrar en contacto con el esmalte y que al quitar el biofilm dental con la seda o cinta se expone la zona interproximal al efecto beneficioso del flúor; mientras que otros prefieren que se cepillen los dientes antes de usar la seda o cinta dental. Sin embargo, y según la American Dental Association, la higiene dental interproximal puede hacerse indistintamente antes o después del cepillado, dependiendo de las preferencias personales, pero, eso sí, enfatizando que siempre se deseche el fragmento utilizado (ya que no hacerlo le restaría eficacia a la acción y, además, podría trasladar bacterias de un sitio a otro) (7).

Puede producirse sangrado durante la limpieza interproximal a causa de una mala utilización de la seda o cinta, pero en la mayoría de los casos es una señal de inflamación en la encía (8). Como probablemente la causa de dicha inflamación esté relacionada con una higiene dental insuficiente (acumulación de biofilm), no debe abandonarse la limpieza interdental sino más bien al contrario, pues será ésta la que consiga reducir la inflamación y el sangrado.

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