Sabías que… Curiosidades sobre la saliva

¿Sabías que sin la saliva no tendríamos sentido del gusto? En nuestra lengua se encuentran las papilas gustativas, responsables de detectar los sabores, pero solo pueden hacer su trabajo en un entorno líquido. La saliva es fundamental para que distingamos el sabor de las cosas y es por eso que, si pruebas y te secas una parte de la lengua con una servilleta y tomas un trozo de un alimento, comprobarás que ¡no sabe a nada! Si acto seguido bebes agua, la comida vuelve a recuperar su sabor como por arte de magia.

La saliva también ayuda a impedir que nos atragantemos al comer facilitando la ingesta y protege nuestros dientes de los efectos nocivos de las bacterias que se generan en la boca. Este líquido regula el pH bucal y facilita la neutralización de los ácidos que se producen al metabolizar los hidratos de carbono. Por otro lado, su alto contenido en calcio, fosfatos y flúor favorece la remineralización de nuestros dientes haciéndolos más sanos, fuertes y duraderos.

Como se puede comprobar, la saliva es un líquido muy importante para nuestro organismo, por lo que nuestro cuerpo genera entre 1 y 2 litros al día. A lo largo de una vida se podría llegar a llenar totalmente una piscina con ella.

Además, nuestra saliva puede ser un reflejo de nuestro estado de ánimo. Los niveles de cortisol indican la exposición a los factores de estrés y por ello, cuando estamos en una situación mala u hostil, nuestra saliva contiene una mayor cantidad de cortisol que cuando estamos relajados y felices.

La saliva no solo puede reflejar el estado de ánimo, también contiene nuestro código genético completo. Una gota de saliva es suficiente para extraer el ADN de una persona. Teniendo en cuenta lo rápido que avanza la ciencia… ¡ten cuidado la próxima vez que decidas escupir!