Rompiendo malos hábitos: picar entre horas

Por hambre, por aburrimiento, por ansiedad, por el simple placer de comer o por cualquier motivo que se os ocurra, lo cierto es que quien más o quien menos, todos picamos entre horas. Pero ¿qué pasa con nuestros dientes después de esas ingestas?

Para empezar, es importante tener en cuenta que, cada vez que comemos, las bacterias que se encuentran de forma natural en nuestra boca empiezan a fermentar los azúcares de los alimentos y los transforman en ácidos que disminuyen el pH de la cavidad bucal. Este ambiente ácido y la disminución del pH provocan una desmineralización del esmalte de los dientes (cuando el pH se restablece comienza la remineralización). En caso de que la desmineralización sea prolongada en el tiempo puede llevar a la formación de caries. Los dientes son capaces de soportar esta situación siempre que tengan suficiente tiempo para recuperarse y repararse hasta la próxima ingesta. Cuando esto no sucede, no le damos tiempo al esmalte para remineralizarse por completo y aparecen, con el tiempo, las caries. Realizar una buena higiene bucal con productos específicos ayuda a eliminar las bacterias y a fortalecer el diente.

Aquellos alimentos que contienen carbohidratos simples como los incluidos en la repostería o las galletas son los que más favorecen la aparición de caries. Aunque no solamente son los dulces, los productos ricos en almidón como las patatas fritas o snacks salados y hasta el propio pan pueden causar con el tiempo el mismo efecto. De los comentados, algunos como las galletas o las patatas fritas además se pegan a los dientes por lo que aumentan el riesgo de caries ya que proporcionan más tiempo a las bacterias para producir ácido.

Dicho esto, lo mejor es moderar la ingesta de comida entre horas. Y recuerda que un correcto cepillado al menos dos veces al día o después de cada comida con una pasta dentífrica fluorada, junto con el uso de colutorio y seda o cinta dental, es el mejor tratamiento para prevenir la aparición de caries y gozar de una buena salud bucodental.