Rompiendo malos hábitos: cepillarse los dientes de forma agresiva

Desde Bocas VITIS queremos empezar este nuevo año con buen pie rompiendo con los malos hábitos en el cuidado de nuestra boca. Sigue nuestros consejos y acaba con las rutinas que pueden afectar a tu sonrisa.

Comenzamos con un error básico que muchos cometemos: cepillarnos los dientes demasiado fuerte.

Una correcta higiene bucodental ayuda a proteger el esmalte y preservarlo en buen estado durante más tiempo. Aunque siempre aconsejamos cepillar los dientes al menos dos veces al día o tras cada comida, durante como mínimo dos minutos, no nos referimos a que los cepilles tan fuerte que se desgasten los filamentos del cepillo con solo tres pasadas.

¿Qué pasa si te cepillas muy fuerte?

Las primeras en sufrir son las encías. Un cepillo muy duro y demasiada presión sobre ellas produce abrasión que puede dar lugar a sensibilidad en los dientes. Además, cepillarse muy fuerte puede provocar recesión en las encías dejando al descubierto la superficie radicular del diente. Esto puede debilitarlo y aumentar el riesgo de problemas bucodentales.

La superficie dental también se desgasta si se produce mucha fricción y se puede dañar la capa más superficial, esmalte o cemento radicular, haciendo que la capa blanda del interior, dentina, de los dientes quede expuesta.

Así que, la próxima vez que te laves los dientes, recuerda no hacerlo con tanta intensidad.

¿Cómo conseguir un cepillado adecuado?

Elige bien tu cepillo. VITIS cuenta con una extensa gama de cepillos dentales con diferentes durezas para que encuentres el que mejor se adecúa a las características de tu boca.

Cepíllate los dientes con suaves movimientos circulares sin aplicar demasiada presión. Es preferible prolongar el tiempo de cepillado que realizarlo de forma rápida y fuerte.

Presta especial atención a la línea de las encías para evitar la formación de placa bacteriana, y no olvides cepillarte los dientes posteriores y zonas de difícil acceso donde se suelen acumular los restos de comida.

Para completar la limpieza, recuerda cepillar también tu lengua y añadir a tu rutina de lavado el uso de cinta o seda dental y colutorios.

Cuidar la salud de tu boca no solo consiste en limpiarla todos los días, también hay que saber hacerlo correctamente para no desgastar tu sonrisa antes de tiempo.

 

Más información:

Meduelenlosdientes.com: El cepillado agresivo, un riesgo para la sensibilidad dental.
Revistabuenasalud.com: Cepillar los dientes en exceso: riesgos y consecuencias.