Ríete, es bueno para tu salud

5 semanas. Ese es el tiempo que pasa desde que nacemos hasta que se empiezan a dibujar sonrisas en nuestra cara.

A esa edad, una caricia o un simple gesto pueden ser suficientes para que empiecen las carcajadas, pero a medida que nos hacemos mayores, hay otra serie de estímulos que pueden arrancarnos una carcajada, como el humor.

Esto se debe a que la risa está muy relacionada con el desarrollo cognitivo, por lo que personas de diferentes edades se ríen de cosas diferentes. La época o cultura en que vivimos y el carácter de cada persona también influye.

Sea cual sea nuestra idiosincrasia, reír siempre aportará cosas positivas a nuestra vida diaria y fomentará nuestro bienestar. Eso sí, siempre que la risa sea verdadera.

Como dato, algunos estudios afirman que las personas que más ríen tienen menos problemas vasculares (alrededor de un 40% menos) y que, de media, viven 4 años y medio más que el resto.

Pero aún hay más: psicológicamente, la risa es una forma de ejercitar el cerebro, por lo que puede ayudar a potenciar nuestra inteligencia, a reducir el estrés y a mejorar el estado de ánimo. Físicamente, estimula el sistema inmune, hace aumentar el umbral del dolor, acelera el ritmo cardíaco y eleva el aporte de oxígeno al cerebro.

Si no te lo crees, sonríe, enseña los dientes, ríete a carcajadas hasta que te duela la barriga y compruébalo.