Refranes con dientes

Refranes-dientes

Si algún idioma es rico en refranes, ése es el castellano. “Paréceme Sancho que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la misma experiencia, madre de las ciencias todas” le dijo Don Quijote de la Mancha a su fiel compañero Sancho Panza, posiblemente el mayor refranero de la historia de la lengua de Cervantes.

Por supuesto, entre tanto refrán, hay sitio para los dientes. Seguro que has utilizado alguno de los que comentaremos, pero ¿los conocías todos?

A caballo regalado, no hay que mirarle el diente”: es el refrán más utilizado y conocido por todos en relación a los dientes y significa que debemos ser agradecidos con los regalos o cosas que conseguimos gratuitamente. Su origen se remonta al método para conocer la edad de los caballos a partir del análisis de su dentadura, observando el desgaste de los dientes.

Antes son mis dientes que mis parientes: este refrán hace referencia a anteponer las necesidades propias a las del resto, aunque se trate de personas de tu círculo cercano.

Ojo por ojo, diente por diente: es otro refrán muy utilizado en la actualidad (desgraciadamente) para justificar una venganza y su origen es la Ley del Talión que, curiosamente era una forma de acabar con la violencia y que la venganza no sobrepasara el crimen cometido.

Quien no pueda morder que no enseñe los dientes: es un refrán poco usado en la actualidad, habla de poder cumplir lo que se dice o se promete, de no crear expectativas altas si luego uno mismo sabe que no lo va a cumplir. Aunque con un significado diferente, “enseñar los dientes” si está al orden del día para decir que alguien está enfadado, simulando el gesto de muchos animales cuando están furiosos.

Por último, “mantén tus dientes limpios y cuida de tu salud bucal” no es un refrán, pero sí un gran consejo.

 

Fuente:

Centro Virtual Cervantes. Refranero multilingüe.