¿Quién es más sensible: tus dientes o tú?

Que los helados son para el verano lo sabe todo el mundo. Tanto da si los tomas a media mañana, de postre o en la merienda; de una bola, dos, tres o una montaña; en cucurucho, en palo o en tarrina.

Lo que también sabe todo el mundo es que los helados son unos de los grandes aliados de la hipersensibilidad dental, un trastorno que se origina cuando los túbulos dentinarios, que alojan terminaciones nerviosas, quedan al descubierto y entran en contacto con estímulos externos aparentemente inofensivos, produciendo un sensación dolorosa al realizar actos cotidianos como tomar bebidas o comidas frías o calientes o cepillarnos los dientes.

Entre los causantes de la hipersensibilidad dental están la mala higiene bucal, el cepillado con excesiva fuerza, las pastas dentales abrasivas, la erosión provocada por ácidos de la dieta o la acumulación de placa bacteriana.

La dieta, que también favorece la hipersensibilidad dental, lo hace a través de los ácidos ocultos en la bebida y la comida que pueden erosionar poco a poco el esmalte y la dentina. Por eso, una de las primeras medidas que proponen los profesionales es eliminar ese tipo de productos de nuestra alimentación, junto con el uso de cepillos con filamentos suaves, pastas dentífricas no abrasivas y tratamientos preventivos.

En la gama de productos DENTAID podrás encontrar los que mejor se adaptan a tu boca para prevenir la hipersensibilidad. Y recuerda: cepilla tus dientes correctamente, 2 minutos 3 veces al día.

 

Fuente:

http://www.abc.es/salud/noticias/20140130/abci-dientes-sensibles-201401301216.html