Pequeños chefs

Es sabido por todos que de pequeños somos muy dados a las artes culinarias, pero no siempre tenemos buen ojo para los manjares, tanto para los que preparamos como para los que directamente nos llevamos a la boca.

La plastilina, los lápices de colores, una patata frita rodeada de pelusa… No discriminamos ningún tipo de sabor ni color, pero no es lo que llamamos una alimentación equilibrada. De echo, estas degustaciones pueden acabar con nuestros pequeños huesos en un hospital para hacer con urgencia un lavado de estómago.

Pero no todos los niños son iguales. O por lo menos Flynn McGarry no es igual al resto de niños, aunque como muchos otros se pasa gran parte del tiempo cocinando, aunque ha dejado de lado la labor de pinche de su madre para dar rienda suelta a su creatividad: “Quería probar cosas menos aburridas que las que hacía mi madre”.

La de Flynn es la historia de un joven californiano de 13 años que un buen día descubrió cuál era su pasión, a qué le gustaría dedicarse durante el resto de su vida, y se puso manos a la obra con determinación. “Paso la mayor parte del tiempo cocinando”, confiesa.

Este joven chef está causando sensación en Estados Unidos, donde lo califican como “uno de los chefs del momento” (Eater.com) y le dedican amplios reportajes (NBC) donde el muchacho explica sus expectativas, compra alimentos, los prepara y muestra su dormitorio convertido en cocina.

Ha pasado por algunos de los mejores restaurantes del mundo para aprender de los mejores chefs como Grant Achatz, para preparar algunos platos (restaurante Playa, de John Sedlar) e incluso ha colaborado en un show cooking benéfico organizado por los responsables del exitoso libro Modernist Cuisine.

Todo esto contando con el apoyo incondicional tanto de su familia (convierten en restaurante su casa de San Fernando Valley una vez al mes, su hermana le dedica un blog…), como de su centro de estudios (“somos flexibles para que Flynn logre sus sueños”, afirman).

Este chico, para quien “los platos tienen que ser lo más perfectos posible”, utiliza frecuentemente verduras y pescado en sus creaciones, que tienen una estética minimalista.

Él mismo califica su trabajo como “cocina americana evolutiva”. ¿Será que ya ha llegado la próxima generación de grandes chefs mundiales?