¿Mascar chicle puede ayudar a combatir la caries?

¿Quién no ha jugado alguna vez a hacer una enorme pompa de chicle hasta que le explote? El chicle, indudablemente, ha formado parte de la infancia de la mayoría de nosotros. De fresa, de menta… y pocos sabores más había para elegir. En cambio, hoy en día existen tantos sabores y colores que cuesta hasta decidirse: mango con partículas de fruta silvestre, eucalipto con toques amargos de granada (estamos inventando, claro está) y un sinfín de formas, colores y texturas, incluso se ha conseguido sustituir el azúcar por xylitol, y es aquí donde nos vamos a detener.

El xylitol actúa como sustitutivo del azúcar y de hecho endulza lo mismo que este, pero con una diferencia, no sólo no contribuye a la aparición de caries sino que además ayuda a combatirla.

La caries aparece a causa de la desmineralización provocada por los ácidos que producen las bacterias al metabolizar los azúcares de la dieta.  El xylitol es un alcohol-azúcar, lo que implica que no sirve de alimento para estas bacterias ya que no lo pueden fermentar a pesar de los intentos, y por tanto, la energía que gastan en ello. De esta forma, contribuye a reducir la producción de ácidos y la desmineralización de los dientes. Además, ayuda a estimular la producción natural de saliva.

Por otra parte, mascar chicle aumenta la producción de saliva. La saliva, gracias a su poder de arrastre, contribuye a eliminar la placa bacteriana que se encuentra en los dientes. Además, ayuda a equilibrar el nivel de pH  y propicia la absorción de calcio y sales de fósforo en el esmalte y la dentina, dos agentes importantes en la remineralización de los dientes.

Mascar chicle, por mucho xylitol que contenga, no puede considerarse un sustituto del cepillado dental con una pasta de dientes específica, que es la principal herramienta para eliminar el biofilm bucal. Además, hacer un uso abusivo del chicle puede desencadenar problemas musculares y articulares de la mandíbula, así como intestinales (el abuso de xylitol puede tener efectos laxantes). Pero sí puede ser un buen aliado como complemento a tu higiene bucal.