¿Mal aliento? Consejos para la prevención de la halitosis

Halitosis

¿Sabías que un 30% de la población adulta sufre o ha sufrido halitosis? Así lo indica la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA). La halitosis es bastante frecuente y puede llegar a afectar a la vida diaria de quien la sufre, sus relaciones sociales, afectivas y profesionales.

¿Cuál es el origen de la halitosis?

En su mayor parte, el 90% de los casos, la halitosis proviene de la propia cavidad bucal, de la mano de hábitos perjudiciales como fumar o beber alcohol, la ingesta de alimentos como el ajo, la cebolla o los picantes, y algunas afecciones bucales como el acúmulo de biofilm en la lengua (el 41% de los casos de mal aliento se deben a esta causa), caries, enfermedad periodontal,  xerostomía, úlceras, aftas o flemones.

Sólo el 10%  restante de los casos puede provenir de factores extraorales, como enfermedades digestivas, respiratorias, sistémicas, o problemas nasales, por lo que una forma eficaz de prevenirla es mantener en buen estado nuestra salud bucal.

¿Cómo prevenir la halitosis?

Aquí tenéis algunos consejos que os pueden ayudar a prevenir el mal aliento:

  • Realizar una higiene bucal adecuada que incluya el cepillado dental y la limpieza interproximal con sedas y cintas, con cepillos interproximales o irrigadores bucales,  durante 2 minutos 3 veces al día o después de cada comida.
  • Utilizar un limpiador lingual, ya que, como hemos dicho, muchos casos de halitosis se dan a causa de la placa bacteriana acumulada en la lengua.
  • Prestar atención a nuestros hábitos, no fumar y beber alcohol con moderación, y comer con frecuencia, ya que el ayuno puede potenciar el mal aliento.
  • Beber agua entre horas y tomar alimentos como quesos curados, verduras y frutas  para estimular la secreción de saliva.
  • Evitar alimentos como el ajo, la cebolla o ingredientes especiados o picantes que puedan agravar la halitosis.

Y, sobre todo, podemos asegurar una buena salud bucal visitando a nuestro odontólogo e higienista dental como mínimo una vez al año. De esta forma podemos prevenir posibles enfermedades bucales como las caries, aftas o flemones, así como enfermedades periodontales.

 

Fuentes: