Locales escondidos: restaurantes clandestinos

¿Imaginas tomarte un cóctel en una tienda de souvenirs o cenar en una tintorería? Ahora es posible, eso sí, ¡tienes que ser uno de los elegidos!

Se trata de la última tendencia en ofertas de ocio y consiste en un conjunto de locales que, tras su negocio más visible, esconden espacios gastronómicos sorprendentes y con mucha personalidad. Según uno de los impulsores de esta tendencia, Cristian Rodríguez con su empresa Urban Secrets, la principal razón de su éxito es que, con la crisis, los clientes nos volvemos mucho más selectivos a la hora de escoger el sitio donde vamos a disfrutar de nuestro tiempo de ocio y buscamos ofertas que nos aporten un valor añadido. En este caso, el hecho de encontrarse con una puerta que no se abre a cualquiera y que esconde un espacio poco habitual y con pocas personas, aporta un plus emocional de exclusividad muy deseado. Finalmente, si responden a las expectativas generadas, consiguen la fidelización.

Estos negocios rozan la clandestinidad, por ello se llevan con la máxima discreción. Se trata de restaurantes en viviendas privadas o espacios con otros fines. Su misión: unir a números reducidos de personas que comparten una misma pasión, la gastronomía. Y es por esta razón que solo se puede acceder a ellos mediante una invitación directa del propietario o de algún cliente habitual.

Los clientes londinenses, neoyorkinos, berlineses, barceloneses y, próximamente, madrileños, se mueven sobre todo atraídos por el secretismo, el formar parte de los elegidos. Y es que, por naturaleza, las personas nos sentimos seducidas por todo aquello que roza la clandestinidad, lo prohibido, por lo que implique “romper las reglas”.