Lo que come el mundo

Que la alimentación es uno de los procesos de mayor importancia en nuestro desarrollo nadie lo duda. “Somos lo que comemos”, dice la frase, y nada más lejos de la realidad.

Pero, ¿es una buena alimentación sinónimo de un gran desembolso económico a la hora de llenar la cesta de la compra? O lo que es lo mismo, ¿los dientes de los “ricos” mastican comida mejor? ¿Es una buena alimentación sinónimo de un menor gasto en el cuidado de la salud?

Durante los últimos años, el fotoperiodista Peter Menzel y la escritora Faith D’Aluisio han desarrollado un trabajo de investigación del que se pueden extraer diferentes conclusiones, como que la comida basura no es una cuestión exclusiva de los países más desarrollados.

También muestran cómo en determinados países los habitantes gastan poco dinero en comida y su alimentación es realmente saludable, mientras que en otros con una población peor alimentada tienen que cargar con un enorme gasto en sanidad pública.

Peter y Faith han trabajado durante los últimos años en el libro Hungry Planet: What the World Eats, donde muestran los hábitos alimenticios de 30 familias en 24 países, a través de una serie de retratos tan artísticos como informativos. Además, el libro consta de datos acerca de los productos y el gasto semanal en alimentación de estas familias, y una discusión de cómo la comida es cultivada y usada.

Los contrastes en el libro son constantes: mientras una familia de Chad gasta 1,23 $ a la semana, otra del Reino Unido con el mismo número de miembros gasta 250 $; mientras en Italia disfrutan del pan, la pasta y de variedad de frutas, en Alemania tienen una dieta mucho más propia de Estados Unidos (pizza, patatas fritas, bebidas con azúcar…).

Y tú, ¿cuánto te gastas en la cesta de la compra? ¿Llevas una alimentación saludable?