Limpiezas dentales: un “capricho” necesario

Más de una vez hemos escuchado aquello de “una vez al año no hace daño”. En el caso de las limpiezas dentales profesionales, podríamos ampliarlo a “como mínimo una vez al año no hace daño”.

Más allá de mantener una buena higiene bucodental y un correcto cepillado 2 minutos 3 veces al día, nuestros dientes necesitan una limpieza a fondo de vez en cuando para completar su cuidado. Esto nos ayudará a eliminar el sarro, que no es posible quitar con el cepillado normal, y a reducir las posibilidades de padecer caries, enfermedades de las encías y otras infecciones, o por lo menos para que no lo descubramos demasiado tarde. Las enfermedades de las encías, que afectan hasta un 80% de la población mayor de 30 años, son el principal motivo por el que la población adulta pierde sus dientes.

Pero además de para nuestra salud bucodental, las limpiezas profesionales también son beneficiosas para la salud general, ya que contribuyen a evitar que las bacterias que causan la enfermedad periodontal se acumulen en la boca. Estas bacterias, si no son eliminadas, pueden pasar al torrente sanguíneo favoreciendo la formación de placas de ateroma aumentando así el riesgo de padecer problemas cardiovasculares. En caso de que esas mismas bacterias lleguen al sistema respiratorio, pueden afectar a nuestras defensas y tendríamos mayor riesgo de sufrir neumonía, bronquitis aguda o infecciones del tracto respiratorio.

Y todo son beneficios, porque como buen capricho también dejará en nuestra boca una sonrisa resplandeciente para lucir todo el año.