Las encías y la diabetes

Un sistema aislado, técnicamente, es aquel que no intercambia ni materia ni energía con su entorno, es decir, que se encuentra en equilibrio termodinámico.

Con nuestra boca pasa exactamente lo contrario: no está aislada, sino conectada con el resto del organismo, y su salud influye en la salud general. ¿Cómo? Pues tan sencillo como que una enfermedad en nuestra cavidad oral puede estar relacionada con enfermedades en otras partes del cuerpo, ya sea favoreciendo su aparición o aumentando sus complicaciones.

Esta relación, por ejemplo, es la que se da entre la periodontitis (enfermedad de las encías) y otras enfermedades como la diabetes.

En este caso, el proceso es el siguiente: las bacterias que se encuentran en la boca provocan la inflamación de las encías, lo que da lugar a un aumento de las citoquinas proinflamatorias (proteínas responsables de la comunicación entre las células), que entran en el torrente sanguíneo y producen una respuesta inflamatoria alterada. Esto se traduce, en el caso que nos ocupa, en una resistencia a la insulina, lo que puede provocar diabetes.

Este proceso también se da en sentido contrario: estado inflamatorio de la diabetes puede afectar a la salud del periodonto (incrementa la destrucción y empeora la reparación de los tejidos periodontales).

Por eso es tan importante, en pacientes con diabetes, prevenir cualquier tipo de enfermedad en la cavidad oral y mantener una especial atención a la higiene bucal diaria.

Si este es tu caso, cuentas con VITIS encías, la gama de productos VITIS específicamente formulada para ayudar a prevenir de forma eficaz las enfermedades periodontales.