La nevera más grande del mundo

Había una vez un restaurante del que decían que no tenía frigoríficos ni neveras donde guardar la comida. Un restaurante en el que cada día se empezaba de 0, sin productos de ayer ni productos para mañana. Un restaurante en el que todo cambiaba día tras día menos la decoración y el gusto por la comida de calidad.

A sus dueños les llamaban neo tenderos, les decían que lo que tenían era un chiringuito de asfalto, una taberna reinventada… aunque en realidad a ellos les gustaba que se conociera como un Espacio Gastronómico.

Todo esto y mucho más es Abastos 2.0, en Santiago de Compostela. Un lugar en el que los paladares más exquisitos pueden disfrutar de la comida hasta límites insospechados. Un lugar en el que el cliente decide cuánto se quiere gastar y qué quiere, puede o no puede comer, siempre en función de la oferta del mercado.

Con toda esta información sumada a los productos que están disponibles ese día en el mercado, los profesionales de la cocina elaboran un menú único e irrepetible, totalmente personalizado para cada comensal. Y lo mismo pasa con los vinos.

Las mesas del restaurante son compartidas y no porque se esté convirtiendo en una tendencia de moda en Europa, sino porque es una tradición cultural. Por lo menos en Galicia: “esto se hizo siempre en las mesas de pulpo”, afirman con rotundidad.

Aunque decíamos que este restaurante no tenía neveras, en realidad es todo lo contrario. Tienen la nevera más grande que existe: el mercado. Por eso afirman con orgullo que en Abastos 2.0 se hace comida de mercado y, sobre todo, del mercado.