La limpieza interproximal con cinta y seda dental VITIS

Con los cepillos de dientes convencionales sólo limpiamos el 60% de la superficie dental y el resto queda en el área interproximal, es decir, entre los dientes. Aquí se acumulan fácilmente restos de comida y bacterias formando el biofilm oral (placa bacteriana).

Para acceder a estas zonas, donde los cepillos “normales” no llegan, y evitar las caries interproximales y la inflamación de las encías, contamos con diferentes métodos y utilizaremos uno u otro dependiendo del espacio entre los dientes, de su posición y de su alineación. Cuando los dientes están juntos y parece que no hay espacio suficiente para el uso de un cepillo interproximal, las sedas y cintas VITIS: garantizan la eliminación del biofilm oral y restos de alimentos entre los dientes.

La seda dental sigue siendo el método más común, ya que se puede utilizar eficazmente en todos los casos y es el más recomendado en márgenes gingivales normales. La seda y la cinta dental son muy útiles y pueden llegar a eliminar más del 80% del biofilm oral proximal e incluso el subgingival (el que queda por debajo de la encía), ya que la seda puede introducirse hasta 2 ó 3,5 mm por debajo del margen de las encías (1).

VITIS: cuenta con diferentes modelos según las necesidades, y todos ellos están fabricados con hilo de gran calidad, lo que aporta tenacidad y resistencia:

  • Seda dental con cera VITIS: para adquirir el hábito de uso. Alcanza las zonas difíciles de acceder con el cepillo de dientes gracias a la fácil penetración en los espacios interproximales. Las microceras que contiene la cera facilitan su deslizamiento por los espacios más estrechos y previenen el daño de los tejidos blandos.
  • Seda dental sin cera VITIS: para expertos en el uso de sedas dentales. Cuenta con una elevada capacidad de arrastre debido a sus múltiples fibras que se abren en abanico.
  • Seda dental suave VITIS: para encías delicadas y para aquellos que llevan ortodoncia o implantes. Esta seda está formada por 12 fibras texturizadas que permanecen agrupadas al introducir la seda entre los dientes y es de máxima suavidad. Sus fibras se hinchan en contacto con la saliva y adquieren una textura algodonosa facilitando una suave e indolora limpieza de los espacios interproximales y el margen subgingival. El flúor refuerza el esmalte en los lugares de más difícil acceso.
  • Cinta dental con cera VITIS: para una mayor superficie de arrastre gracias a sus fibras de perfil plano y delgado. La cera facilita el deslizamiento entre los dientes.
  • Cinta dental con cera, flúor y menta VITIS: para una mayor superficie de arrastre gracias a sus fibras de perfil plano y delgado, a la vez que se facilita su deslizamiento entre los dientes gracias a la cera. El flúor refuerza el esmalte en los lugares de más difícil acceso, y aporta un suave sabor a menta y sensación de frescor entre los dientes.

Se utilizan cortando 50 cm de seda o cinta dental, se enrolla la mayor parte en el dedo medio de la mano no dominante y el resto en el mismo dedo de la otra mano. El dedo medio de la mano dominante va recogiendo la cinta o seda dental a medida que se va usando. Se tensa un trozo de 3 cm con los dedos pulgar e índice y se introduce la seda o cinta entre los dientes con un suave movimiento de sierra. Cuando se llega al margen de la encía se ha de curvar en forma de C y se empieza a limpiar con suavidad. Se repite la operación con el resto de los dientes utilizando un trozo nuevo de cinta.

Referencias
  1. Freixa O, Luis O, Violant D, Santos A. Estudio comparativo de los hábitos de higiene oral entre alumnos de 1º, 3º y 5º de odontología de la Universidad Internacional de Cataluña. Dentum. 2007;7(2):67-74.