Un juego de niños

Hay iniciativas de las que merece la pena hablar. No porque sean las ideas más innovadoras de la historia, ni porque exista una gran inversión detrás del proyecto. Simplemente se trata de buenas ideas que conducen a otras buenas ideas y así sucesivamente hasta el fin de los tiempos (si nadie lo impide).

Este es el caso de Caine’s Archive, un pequeño salón de juegos regentado por un niño de tan solo 9 años.

Un cúmulo de circunstancias ha lanzado a la fama a este joven de Los Ángeles: un director de cine visita una tienda de repuestos para coches y es invitado a pasar un rato agradable en un salón de juegos formado por cajas de cartón y algunos juguetes para niños. A cambio deberá pagar 1 $ por 2 partidas o 2 $ por 500 partidas (el llamado Fun Pass).

Caine no se lo puede creer cuando, después de hacerle tan suculenta oferta al director con una enorme sonrisa en la boca, este ofrece una respuesta totalmente diferente a la del resto de clientes de su padre: un rotundo sí.

Tras unas cuantas partidas, la curiosidad de Nirvan Mullick crece hasta el punto de plantear la idea de rodar un cortometraje que explique al mundo qué está pasando en la parte trasera de una tienda de repuestos.

A partir de aquí, la idea siguió creciendo, Nirvan y George, el padre de Caine, organizaron un flashmob para sorprender al pequeño, al que asistieron miles de personas llegadas de todo EE.UU.

De momento, el último paso ha sido la creación de una fundación que intenta recaudar fondos para que otros niños creativos y emprendedores como Caine puedan ver sus ideas aplicadas en el mundo real.

 

Fuente: Yorokubu