Inventos de la cocina (I)

Sucede a veces que entras en algún sitio y no sabes ubicar al 100% dónde estás: bares que parecen tiendas de muebles, clínicas veterinarias que parecen salones de belleza, discotecas que parecen pasarelas de moda…

En estos casos, nuestra boca se abre paulatinamente en un gesto a medio camino entre la sorpresa y la duda. Necesitas fijarte bien en los detalles y tomarte tu tiempo para descubrir si en realidad has encontrado lo que estabas buscando.

Del mismo modo, hay lugares en los que, nada más llegar, sabes perfectamente de qué se trata.

Esto es lo que sucede en todas las cocinas, sean del color que sean y estén decoradas como estén decoradas. Cuando entras en una cocina, sabes que es una cocina.

Hoy queremos explicarte el origen de algunos objetos que usamos a diario en nuestras cocinas:

Platos

Los primeros platos que se conocen, fabricados con cerámica, datan de la época prehistórica. Fueron conocidos y usados en la antigüedad, pero en la Edad Media entraron en desuso al ser reemplazados por escudillas.

En el siglo XVI se volvieron a imponer cuando se presentaron platos de plata, en 1530, en la boda de Francisco I con Leonor de Habsburgo.

Tenedores

Tienen su origen en primitivos utensilios encontrados en Turquía, pero no comienzan a utilizarse en la mesa hasta entrado el siglo XVIII en que comienzan a utilizarse tenedores fabricados con oro o incrustaciones de piedras en las cortes como signo de lujo y refinamiento.

Sacacorchos

Los primeros sacacorchos eran parecidos a la herramienta con la que se extraían las balas de los fusiles. Empezaron a utilizarse hace 300 años, aunque Samuel Henshall lo patentó por primera vez en 1795.