Una higiene para cada tipo de ortodoncia

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¿Sabías que unas encías sanas y una salud bucodental adecuada pueden hacer que tu ortodoncia sea más eficaz? Te descubrimos las claves para realizar la higiene dental más correcta en función de tu tipo de ortodoncia. 

Las ortodoncias tienen apariencias diversas pero un mismo objetivo: corregir la malposición de los dientes y mejorar aquellos defectos de nuestra dentadura que nos desagradan. La ortodoncia es la mejor aliada para enmendar la maloclusión, pero de nada sirve tener una sonrisa perfecta si la salud bucodental no la acompaña.

Higiene para tu ortodoncia fija

Tanto si has apostado por los brackets metálicos, de porcelana o de zafiro como si has elegido los brackets linguales, debes centrar tu higiene dental en limpiar su contorno y los espacios interproximales en profundidad para evitar que los restos de comida y el biofilm bucal (placa bacteriana) se acumulen a su alrededor. Para conseguirlo, apuesta por un cepillo epecial para ortodoncia en forma de V, que te permitirá acceder mejor a las zonas que rodean el bracket, y renuévalo con regularidad cada tres meses. Además, acostúmbrate a lavarte los dientes siempre delante del espejo. También puedes utilizar ocasionalmente un revelador de placa para ver dónde cepillar y para asegurarte de que la limpieza ha sido eficaz. Es importante que le dediques a esta tarea de cepillado al menos dos minutos sin descuidar nunca la cara interior de los dientes y los espacios interproximales. Para estas zonas, la seda o cinta dental puede ser un gran aliado, aunque también puedes optar por un irrigador bucal, que te permitirá desprenderte de los restos de alimentos y de la placa bacteriana de manera sencilla usando un leve chorro de agua o enjuague bucal a presión.

Las personas con ortodoncia tienen mayor riesgo de caries, mal aliento o gingivitis. Para evitar que hagan acto de presencia, mantén una limpieza dental después de cada comida, sin excepción, con especial atención al cepillado de la noche. Opta por una pasta con flúor y algún componente antiplaca (como el cloruro de cetilpiridinio o CPC) y un colutorio específico: sus componentes calmantes y protectores de las encías te ayudarán a prevenir las caries y las enfermedades de las encías. ¡Ah! Y recuerda evitar en la medida de lo posible alimentos duros o pegajosos como frutos secos, caramelos y chicles,  bocadillos, palomitas o cortezas: pueden dañar los aparatos y acabar retrasando todo el tratamiento.

Higiene para tu ortodoncia removible

Lo más importante en estos casos, además de la higiene bucal, es seguir correctamente las instrucciones de desinfección para mantener tus aparatos libres de gérmenes. Debes limpiarlos una vez al día con un cepillo específico para prótesis y sumergirlos diariamente en agua con los comprimidos limpiadores. En cuanto a tu boca, limpia tus dientes uno a uno suavemente, desde las encías hacia los bordes, y no olvides los espacios interdentales. Lo importante es el tiempo y la técnica del cepillado, no la cantidad de pasta. ¡El tamaño de un guisante de dentífrico es suficiente para lograr una boca sana!