¡Fueron esos dos!

“De aquí no salimos hasta que no sepamos quién ha sido. Y tengo todo el tiempo del mundo. Podemos estar aquí toda la tarde, vosotros veréis…”, decía la profesora mientras recorría el aula de arriba abajo, de izquierda a derecha, con las manos en la espalda o con los brazos cruzados en el pecho.

Todas las bocas estaban cerradas, se nos había comido la lengua el gato, no podíamos pronunciar ni el más leve de los sonidos… Nada se movía en el aula mientras la profesora continuaba con su ritual. Ella era la primera que no soportaba la situación y quería acabar cuanto antes con el paripé, pero, claro está, ninguno de nosotros quería pasar a ser el chivato de la clase durante el resto de su vida.

Normalmente la paciencia de la profesora se acababa mucho antes que la de los alumnos y el castigo no pasaba de las 2 horas. Pero de vez en cuando, alguien se iba de la lengua. Y ahí se acababa cualquier posibilidad de salir todos airosos como una auténtica piña.

Estas situaciones a veces evolucionan con los años, y los mayores también se encuentran con la disyuntiva de denunciar un hecho para todos reprobable o no hacerlo.

Algo así sucede en el fútbol. Cualquiera que haya vivido 10 minutos de un partido en el estadio se dará cuenta de la cantidad de barbaridades que salen por la boca de algunos aficionados. A veces son hechos aislados y otras veces el campo entero grita al unísono palabras malsonantes dirigidas hacia algún jugador rival, el árbitro, la directiva…

Para intentar remediar estas desagradables situaciones, el equipo inglés del Tottenham Hotspur ha creado lo que podríamos denominar como la línea del chivato para acabar con los descerebrados. Se trata de un número de teléfono puesto a disposición de cualquier asistente al estadio White Hart Lane para que, mediante un sms, pueda denunciar los cánticos racistas en el momento en que los escucha.

Por si a caso, y para ahorrarse las represalias, desde la página del club inglés dejan bien claro que el servicio de mensajería es anónimo y que nadie más que el club tendrá acceso a ningún dato del denunciante.

Igual que en White Hart Lane, el lenguaje obsceno, insultante, homófobo o racista no debe ser tolerado en ninguna parte y todos deberíamos apoyar este tipo de iniciativas, ¿no crees?