Doce uvas para entrar al 2015 con una sonrisa

Uvas De La Suerte

¿Quién se imagina una Navidad sin el árbol con su estrella en la copa? Sería lo mismo que si empezáramos a ver a Papá Noel sin renos ni trineo ni ese enorme saco de regalos, a los Reyes Magos sin los pajes, los camellos y las carrozas o como si viviéramos las campanadas de Nochevieja sin las uvas de la suerte.

Un momento, uvas… ¿de la suerte? Quizá nunca os habéis parado a reflexionar sobre el origen de las “uvas de la suerte”, esas con las que acabamos un año y empezamos el siguiente, esos 12 bocados que ingerimos al compás de las campanadas que separan diciembre de enero.

Cuenta la historia que allá por el siglo XIX para los burgueses de la España de aquella época era una tradición muy arraigada el hecho de brindar con champán y  comer unas cuantas uvas para despedir el año.

Pero no fue hasta el año 1909 cuando llegó de forma masiva a las mesas de los hogares españoles la costumbre de tomar al son de las campanadas 12 uvas que simbolizan los 12 meses del año. Un excedente de uvas de la cosecha en Alicante fue el culpable. En aquel momento los agricultores lograron popularizar este rito para conseguir sacarse de encima aquel exceso de producción y nació así una de las tradiciones que más arraigadas están en las casas españolas y en las de algunos países de América Latina.

Y este año, a parte de darle la bienvenida al 2015 con las uvas, ¿por qué no lo hacemos con una sonrisa radiante de oreja a oreja? Y recuerda, cepíllate los dientes 2 minutos 3 veces al día y disfruta de una sonrisa impecable todo el año.