El diente de John Lennon

John Lennon se imaginó un mundo de paz, pero difícilmente podría llegar a imaginar toda la historia que se generó alrededor de un diente suyo.

Empecemos por el final, como si de Crónica de una muerte anunciada se tratase. Un dentista estadounidense, Michael Zuk, intenta clonar al mítico cantante de The Beatles a través del ADN de un molar del artista. No, no se trata de una broma ni estamos en el día de los santos inocentes. De hecho Zuk habría contactado con un grupo de científicos para conseguir extraer el código genético del diente.

Esta historia es surrealista desde el principio, como si de una película de ficción se tratase. Todo se remonta al regalo que John Lennon le hizo a la hija de una mujer que trabajaba para él. Desconocemos lo que se le pasó por la cabeza cuando le entregó un molar (con caries incluida) a la adolescente, el caso es que la chica lo guardó como si de un tesoro se tratase. Tesoro o no, a precio de tesoro se pagó el diente en una subasta, cuando Micheal Zuk (que anteriormente también había adquirido una funda dental que perteneció a Elvis Presley) desembolsó 30.000 dólares por la muela del ya entonces fallecido autor. Desde entonces sueña con devolver a la vida a uno de los mejores artistas de todos los tiempos.