Diabetes y salud bucal

La diabetes mellitus afecta actualmente unos 371 millones de personas alrededor del mundo. Este conjunto de enfermedades endocrinas se origina por una deficiencia absoluta (cuando el páncreas no produce suficiente insulina) o relativa (cuando las células no responden adecuadamente a la insulina presente), lo cual resulta en niveles elevados de glucosa en sangre durante un tiempo prolongado.

Si has sido diagnosticado de diabetes, ya sea insípida, insulino-dependiente, no-insulino-dependiente, o gestacional -o bien si sospechas que la padeces- es imprescindible informárselo a tu odontólogo cuando acudas a consulta para que lo tenga en cuenta a la hora de planificar tu tratamiento o recetarte algún medicamento.

Los pacientes diabéticos típicamente padecen de poliuria, o aumento de la producción de orina, que se acompaña de polidipsia, o exceso de sed -para compensar la pérdida de líquidos por la orina-, y polifagia, o aumento del apetito, especialmente de alimentos ricos en carbohidratos, aunque en casos gravemente descompensados puede haber pérdida de apetito o anorexia.

Es probable que la poliuria influya en la disminución de la secreción de saliva que ocurre en personas diabéticas, produciendo más sed en estos pacientes. Asimismo, la xerostomía -o disminución de secreción salival- junto con un aumento de ingesta de carbohidratos aumentan la propensión a la caries, sobre todo si van acompañados de una higiene bucodental deficiente.

Es típico que los diabéticos de tipo 1 adelgacen debido a la ineficiencia del metabolismo de la glucosa, de las proteínas y de las grasas, contrario a los de tipo 2, que suelen ser obesos ya que poseen una reserva de insulina.

Los diabéticos padecen de retraso en la cicatrización de las heridas y tienen una mayor tendencia a padecer infecciones que el resto de la población debido, precisamente, a la presencia de mayor cantidad de glucosa en sangre. Estos son factores muy importantes a tomar en cuenta en la consulta odontológica, sobre todo cuando se planifican tratamientos en los cuales puede haber hemorragia o riesgo de infección.

Las personas con diabetes tienen mayor tendencia de padecer gingivitis, periodontitis e infecciones de la cavidad bucal tales como la candidiasis, razón de más para acudir regularmente al odontólogo para realizar una higiene profesional, revisar la técnica de cepillado, la dieta y, mantener controlados y en buen estado de salud tanto los dientes, como las encías.