Contágiate (de risa)

El mundo de los chistes puede ser tan subjetivo como número de personas hay sobre la faz de la tierra. Ante la misma explicación, en la misma situación y con los mismos personajes como protagonistas de la historia, cada persona que lo escucha puede reaccionar de una manera muy diferente.

El que ni abre la boca; el que se ríe aunque no lo entiende, pero no quiere quedar como el pardillo del grupo; el que se ríe, pero sin muchas ganas, siendo complaciente y ahorrándole un mal trago al que lo cuenta; el que va de menos a más, que no lo entiende a la primera pero no puede parar cuando lo coge; al que le duele la mandíbula de reírse de principio a fin…

Pues de entre todos estos tipos de risa y muchos más, un estudio llevado a cabo conjuntamente por Michael Orwen, de la Universidad Estatal de Georgia, y Tobias Riede, de la Universidad de Utah, ha logrado determinar cuál es la risa más contagiosa.

Ellos propusieron a los voluntarios del estudio que clasificaran 48 tipos de risa diferentes y, aunque fueron valoradas positivamente de la primera a la última, hubo una que destacó por encima del resto: esa risa de largas y sonoras carcajadas, de las que obligan a abrir la boca hasta límites insospechados, es la que demostró ser más contagiosa y transmitir sensaciones más positivas.

Por el contrario, aquellas risas con la boca cerrada son las que transmiten menos alegría, sobre todo las que se producen expulsando aire por la nariz y que no van acompañadas de la vibración de las cuerdas vocales.

El estudio hace hincapié en que, quienes escuchan ese tipo de risas que van en aumento hasta que nos obligan a abrir la boca de par en par, se sienten de mejor humor.

¿A que no creías que fuera tan fácil alegrarle un rato la vida a alguien? Pues ahora ya sabes, contagia a los demás con tu risa.

Fuente: http://www.masciencia.es/la-risa-mas-contagiosa.html