¿Cómo me voy a acordar de ti si no sonríes?

A todos nos ha pasado alguna vez. Llegas a una reunión, a una comida, a una fiesta o simplemente acabas de quedar con tus amigos.

Hay 2 ó 3 personas a las que no conoces de nada, ni si quiera las has visto en tu vida ni nadie te ha hablado de ellas. Es tu primera impresión.

Educadamente, una persona que os conoce a ambos, os presenta. “Hola, ¿qué tal? Soy Juan”. “María, encantada, dos besos”, responde ella. “Igualmente”.

Al cabo de unos minutos intentas recordar su nombre y es imposible o, por el contrario, se queda grabado en tu memoria y te acuerdas hasta el fin de tus días, aunque pases largas temporadas sin verla.

El motivo de que recordemos u olvidemos los nombres, según los profesores del Centro de Neurociencias Cognitivas de la Universidad de Duke (EE. UU.) Takashi Tsukiura y Roberto Cabeza, es la sonrisa.

En sus investigaciones, han llegado a la conclusión de que recordamos mejor los nombres de las personas que sonríen, debido a que nuestro cerebro es más sensible a las señales sociales positivas.

Y es que, según Tsukiura, nuestras neuronas espejo (que nos permiten hacer propias las acciones, sensaciones y emociones de los demás) “desean que recordemos a las personas que han sido amables con nosotros, en caso de que debamos relacionarnos con ellas en el futuro.”

Ambos investigadores coinciden en afirmar, en declaraciones a la revista Neuropsychologia, que “los procesos de la memoria pueden mejorar cuando recibimos una recompensa, y señales sociales como una cara sonriente suelen ser muy gratificantes para los humanos.”

Así que sonríe y haz que nadie vuelva a olvidarse de tu nombre, ni de tu mejor sonrisa.