Boca sana in corpore sano

Que sí, que a veces la gente se pone un poco pesada con eso de “¿todavía no has ido al dentista? Pues deberías hacerlo, por lo menos, una vez al año”. Pero es que la salud bucodental es mucho más importante de lo que pensamos, ya que no solo afecta a nuestra boca, sino que también puede tener efectos sobre nuestra salud general.

En nuestra boca se acumulan diferentes bacterias que, de no estar controladas, pueden causar infecciones. ¿Y cómo las controlamos? Pues con un buen cepillado de dientes, un correcto uso de la seda, cinta o hilo dental y el empleo de colutorios. Todo ello, claro está, acompañado de visitas periódicas al dentista.

Pero, ¿qué puede suceder si no mantenemos una correcta higiene bucodental? Por ejemplo, diversos estudios afirman que las enfermedades de las encías graves están relacionadas con un mayor riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular y con la diabetes. También se ha demostrado que las mujeres embarazadas que sufren enfermedades en las encías pueden tener un mayor riesgo de partos prematuros y de que el bebé nazca con poco peso.

Asimismo, existen enfermedades ajenas a nuestra boca que causan problemas dentales: aquellos que tengan un sistema inmunológico más débil tendrán también más posibilidades de sufrir infecciones en la boca. Los malos hábitos alimenticios, la falta de vitaminas o el consumo de tabaco son otros de los factores que pueden afectar a nuestra salud bucodental.

Por todo esto y más, si quieres mantener una boca sana y un cuerpo sano, no podemos dejar de recordar aquello de “acude a tu dentista al menos una vez al año” y “cepíllate los dientes 2 minutos 3 veces al día”.

¡Salud!