Boca arriba. Boca abajo. Boca de lado.

Cada persona tiene sus manías. Los hay que duermen boca arriba, los que duermen boca abajo, los de la postura fetal, los que se apoyan en uno de sus brazos (derecho o izquierdo indiferentemente), los que utilizan almohada y los que no la quieren ni ver.

Como todo, cada postura tiene sus pros y sus contras a la hora de conciliar el sueño y conseguir un descanso placentero. Además, la postura para dormir también repercute en nuestras articulaciones, músculos, respiración… ¡y hasta en la salud de nuestros dientes!

El Síndrome de la Articulación Temporo Mandibular es una enfermedad poco conocida, pero muy frecuente, que consiste en un dolor intenso dentro o alrededor de la oreja y que también puede afectar a un lado de la cabeza, la nuca o el cuello.

Ese dolor, que empeora al habar, masticar o bostezar, viene provocado porque las estructuras que hay alrededor de la articulación en la mandíbula, el cuello y los dientes sufren demasiada presión. Es una situación muy incómoda, pero que puede mejorar en muy poco tiempo desde que se identifica y se le pone remedio.

Uno de los trucos que pueden ayudan a mejorar la disfunción de la articulación temporo mandibular es dormir boca arriba. Al mantener esta postura durante nuestras horas de sueño, conseguimos que la cabeza no ejerza ninguna presión sobre la mandíbula.

¿Quién nos iba a decir que una simple postura en la cama nos podía ahorrar tanto malestar? Y esto, acompañado de una buena higiene bucodental, mantendrá nuestra boca en perfectas condiciones.