Higiene bucal infantil, qué hacer y qué no hacer.

Madre Cepillos Blog

Durante los primeros 12 años de vida la boca sufre cambios constantes que conformará nuestra boca de adultos y no se trata tan solo, ni mucho menos, de una cuestión estética. La correcta formación de una boca sana en la infancia y la adquisición de hábitos de higiene correctos nos acompañarán lo largo de toda nuestra vida y determinarán en buena parte la calidad de la misma.

En este cuadro encontrarás algunas recomendaciones para poner en práctica con tus hijos o con los niños de tu entorno porque, sin duda, el mejor legado que les puedes transmitir es una buena educación.

DO/HACER

  • Los dientes se han de cepillar todos los días, después de las comidas y, sobre todo, antes de ir a dormir. La eliminación diaria de la placa dental es el principal mecanismo de prevención de caries y enfermedades de las encías a todas las edades.
  • Los elementos de higiene dental infantil deben estar adaptados a su edad, por ejemplo: el mango del cepillo, el sabor de la pasta o los filamentos del cabezal.
  • El cepillado debe durar al menos 2 minutos, tiempo suficiente para cepillar las caras de todos los dientes. Para que sea más ameno se pueden utilizar canciones, un temporizador y sobre todo la compañía del adulto realizando la misma tarea hará que la experiencia sea más satisfactoria.
  • Hasta los 2 años el cepillado lo deben realizar los padres, hasta los 6 años se recomienda siempre repasarlo y supervisarlo hasta los 8-9 años. Dependiendo de la autonomía de cada niño.

DON’T/NO HACER

  • No dejar a los niños cepillarse los dientes solos, sin supervisión de un adulto. No solo pueden ingerir más pasta de la recomendable sino que se pueden lastimar con un cepillado demasiado agresivo o no realizar correctamente los movimientos y, por tanto, no conseguir la limpieza necesaria. Además compartir estos momentos en familia ayudará a reforzar el sentimiento positivo en torno a la higiene dental.
  • No descuidar las caries por el hecho de que sean dientes de leche. Aunque los dientes de leche se caigan tienen una función esencial de cara a la dentición definitiva así que hay que estar atentos y llevar al niño al dentista al primer síntoma o en su defecto mínimo una revisión una vez al año.
  • No utilizar el dulce como premio ni para calmar la ansiedad de los más pequeños ya que no sólo perjudica a sus dientes hoy sino a su futura salud bucal y en salud general.

 

Fuentes:

https://www.vitis.es/vitis-infantil

https://www.vitis.es/vitis-infantil/higiene-bucal-infantil/